sábado, septiembre 24, 2016

El cardenal del busto no parece un duro rigorista



















Me resulta imposible escuchar esta aria sin que me venga todo el tiempo a la memoria la película Amadeus:

No soy nada amigo de las arias, pero ésta es sencillamente admirable. Amadeus, qué película tan mítica en mi vida. ¿Qué le pasó a Milos Forman? Una película grandiosa y después... una filmografía nula.

Ahora tengo ganas de ver El hombre de las mil caras, la película sobre Paesa, por el hecho de que es del mismo director que La isla mínima. El trailer da la sensación de que es una película muy buena. Ay, hace tiempo, mucho, que no veo una buena película. Una en la que me sumerja totalmente. Una en la que me olvide del tiempo y sólo me preocupe de vivir la historia que estoy viendo.

Hace años que veo esencialmente documentales. Hace poco acabo de recorrer China de cabo a rabo. Lo que menos me gusta de los reportajes son las reconstrucciones teatrales de algún episodio. Todas son lamentables. Por favor, voz en off, sólo voz en off. Ah, ahora estoy viendo por segunda vez El verdugo. Qué cinta tan formidable. 

Bueno, ya dije hace un par de meses que Los odiosos 8 es una película como pocas he visto en años. Indispensable. Sí, de vez en cuando, te encuentras una perla. Merece la pena hacer notar que no recibió esta película ningún premio digno de mención. Lo cual ya se va convirtiendo en un signo de excelencia.

jueves, septiembre 22, 2016

Una sugerencia acerca de cómo haber organizado el encuentro interreligioso de Asís


En la Santa Iglesia se admiten sugerencias. Todos en el Pueblo fiel pueden aportar ideas. ¿Cómo hubiera organizado yo el encuentro interreligioso de Asís? Pues ante todo hubiera primado lo estético. Una estética que hubiera dejado claro que estaban allí reunidos para orar. Hubiera dividido la ceremonia en cinco partes.

Pero antes una aclaración. Hubo muchos problemas en el primer encuentro de Asís acerca de en qué fórmula unirse para orar, porque había religiones que tenían tal problema con éste o el otro concepto de Dios. Leí que este escollo se volvió un problema de imposible resolución. Eso se resuelve de forma muy sencilla, diciéndoles a los que se les tantee para ver si se les va a invitar: En Asís vamos a orar al Dios Único Todopoderoso. Si tienes problemas en hacer una oración a un Dios así, no puedes participar en esa oración. A ese encuentro se va a orar a Dios, si no alguien no puede orar a Él, ese encuentro no es para esa persona.

Una vez resueltos los matices, sugerencias e inconvenientes entre denominaciones acerca del desenvolvimiento de la oración, todo de común acuerdo, no debería haber ningún problema.

Las partes de la ceremonia serían las siguientes:

Primera parte
Todos oran en silencio media hora, dispuestos por grupos separados alrededor de la basílica: los musulmanes en un lugar, los evangélicos en otro, y así. Suena la gran campana de la basílica y se reúnen ante el pórtico de entrada. Allí, de pie, oran unos cinco minutos en silencio para disponerse, para prepararse.

Segunda parte
Los ministros y sus acompañantes, sólo ellos, entran en la nave central de la basílica superior. La nave está completamente vacía, incluso de los bancos. Repartidas en los cuatro puntos cardinales, que representan el mundo entero, se colocan sobre el suelo y en candelabros velas que los participantes han traído de sus países. Todas las velas serán blancas, sin nada escrito ni colores.
El Pueblo espera fuera, aunque puede ver la ceremonia por las pantallas. En la nave central, en el mismo centro del gran rectángulo, se ha dispuesto un gran círculo de asientos. En la primera fila, la más interior, se sientan cincuenta personas. Hay una segunda fila, en la que los asientos están dispuestos por grupos, según las denominaciones. El que preside la delegación en la primera fila, sus acompañantes (en grupo) detrás de él.

Todos estarán reunidos allí, en representación de todos los hijos de Dios, sin presidencia, sin ningún símbolo en medio del círculo, sólo el aire para dejar claro que oramos al Dios Invisible, sin ninguna imagen que ofenda a nadie.

Como máximo podrían orar consecutivamente veinte denominaciones a razón de dos minutos cada uno. Esa parte tendrá una hora de duración. Cada grupo orará en un extremo del círculo, no en el centro; para así dejar claro que el centro es Dios.

Cuando digo “orar”, podría ser una pequeña ceremonia. Pero dos minutos, ni uno más. Porque esta parte no debe prolongarse más de una hora, para no provocar tedio. Todo esto se desarrollará en una nave bañada por una luz natural, sin iluminación artificial.

Tercera parte
Todos se dirigirán en procesión a la parte inferior de la basílica. La nave también estará completamente vacía. En un lugar, habrá ya colocados incensarios con incienso que habrán traído los asistentes.

Allí cada denominación dejará una vela sobre la piedra de un altar desnudo. Los asistentes conforme coloquen las velas se quedarán de pie a cierta distancia.
Una vez colocadas las velas, se adelantarán tres ministros designados previamente al azar. Ellos harán consecutivamente una brevísima oración, canto o bendición.

Cuarta parte
Se dirigirán a otro lugar de la basílica, porque ésta es una ceremonia cuyas traslaciones quieren representar los distintos lugares del Orbe. Caminará hacia un bello ventanal gótico por el que entrará un haz de luz. Es fácil saber a una hora determinada por donde va a entrar la luz de un modo claro y nítido. Delante de ese haz de luz, siete personas (también designadas por azar previamente) harán a coro una oración final a Dios. Una oración en nombre de todos delante de una luz que viene de lo alto.

Incluso en el caso de que ese día el cielo esté perfectamente encapotado, se verá algo de luz detrás de la ventana. En este lugar se habrán colocado perfumes traídos por los presentes. Cada aroma colocado en un recipiente distinto.

Quinta parte

Tras la oración final, todo habrá acabado. Todos saldrán al pórtico y se hará una aclamación de alegría ante el Pueblo allí congregado. La aclamación hecha a coro la harán diez personas a también designadas por sorteo. El Pueblo responderá con una gran aclamación. El Pueblo habrá visto la ceremonia en directo pero fuera del templo. Fuera del templo, porque será mucho más bonito ver a las ciento cincuenta personas que participan en la ceremonia moverse en un templo vacío, silencioso, en penumbra, lleno de aromas e incienso, a la luz de las velas.

El encuentro interreligioso de Asís





























Hoy creo que el post puede ser ver el vídeo del encuentro que ha habido en Asis de distintas confesiones religiosas. Este tipo de encuentros estoy seguro de que son muy del gusto de nuestro Padre Dios. Ojalá hubiera un gran encuentro así, al menos, una vez al año.


El único “pero” que le pondría al modo concreto en que ha sido organizado es que hubiera sido mejor hacer algo más estético, con menos gente incluso, pero más bello. Y debería haberse hecho algo más místico, más espiritual. Cuarenta personas en el marco de un templo completamente vacío. En medio de una luz totalmente natural entrando por las ventanas, ese candelabro de velas hubiera sido impresionante. Algo más centrado en la oración y los símbolos, mejor que algo como un estrado y unas firmas.

Lo de las velas estaba bien, pero el marco era frío. No, yo creo que todos los asistentes se han quedado con la sensación de que se podía haber hecho algo mejor. Una oración (de tres minutos) hecha por cada grupo al Dios Todopoderoso hubiera sido mejor. Todo el mundo hubiera esperado con gusto a que acabaran las oraciones.

Los curas no podemos pretender saber de todo. Cualquier director de escenografía hubiera realizado una obra de arte mucho mejor con esos elementos presentes. No digo que allí hubieran hecho algo al estilo del musical El rey león. Pero hay una diferencia bastante grande entre lo bello y lo sofisticado, y una ceremonia como la que hemos visto. 

Con esos mimbres, ¡menuda cesta se hubiera podido hacer! Al arzobispo de Canterbury se le veía asaz aburrido, y no seré yo el que esta vez le quite la razón al súbdito de su Graciosa Majestad. Y es que he visto entierros más entretenidos que esa ceremonia que parecía organizada por saboteadores calvinistas.

miércoles, septiembre 21, 2016

Cómo funciona un ordenador y otras historias


Llevo cierto tiempo tratando de comprender cómo funciona un circuito integrado. Es decir, tratando de entender cómo funciona el verdadero y más profundo cerebro de un ordenador. Las cosas esenciales las sé, creo. Pero para mí sigue siendo un misterio como algo así puede funcionar. A veces, tengo la sensación de que un chip es algo que está al límite de la comprensión humana.

Una cosa está clara: funciona. Pero, a veces, pienso que sería más fácil si me dijeran que dentro hay unos duendecillos que son los que gestionan todo al modo de una sala de correos con largas mesas y muchos paquetes yendo y viniendo. Hasta eso sería más entendible por nosotros, pobres mortales. De verdad que un circuito integrado de una moderna CPU es algo que es un desafío para la mente humana, aunque nosotros lo hemos creado.

Otra cosa, hoy he visto varios vídeos de Putin humillando en público a funcionarios cuando no logran los resultados que él estima que son los correctos. Esto de reñirles con una cámara delante es algo que me ha dejado boquiabierto.

Para ver el estilo putinesco, basta hacer click en este vídeo. En él le ordena a un empresario (dueño de la fábrica) que firme un acuerdo con sus trabajadores:

martes, septiembre 20, 2016

A Putin no le gustan las sorpresas


He leído hoy en el periódico que el partido de Vladimir Putin ha vuelto a ganar las elecciones a la Duma. Nada que no esperáramos. Lo único que me hubiera extrañado es que Putin se volviera demócrata.

La Duma tiene 450 escaños, Putin ha obtenido más de 300 diputados. Estos resultados son el índice de prudencia (que no de humildad) de ese gran hombre. Probablemente, dentro de veinte años, será imposible que no obtenga algo más de 400 escaños. Al final de su vida, podemos estar observando resultados que rocen lo ceaucesciano.

De momento, los resultados de las elecciones rusas son tan aburridos como el pronóstico español del tiempo en julio.

Y aquí os ofrezco dos vídeos soberbios, de esos que demuestran que lo que el cine-arte:


lunes, septiembre 19, 2016

Viaje a Tarazona



Estoy recién llegado de Tarazona y exahusto. Ha sido una excursión de un día con unos amigos: dos horas y cuarto desde Alcalá. ¡Qué catedral tan preciosa! Este tipo de templos me están volviendo cada vez más catedralófilo. Sobre todo me gustan las catedrales que, como ésta, conservan su coro de canónigos en mitad de la nave central.

Como siempre, en el coche hemos rezado el rosario, las horas canónicas, ha habido tiempo para la oración mental y, por supuesto, las polacas han rezado millares de coronillas de la misericordia. Si esto sigue así, será mejor que la próxima vez traiga incienso para el viaje y unas cuantas velas para poner dentro del coche.

A la hora del almuerzo, la mitad de la tripulación del coche estaba extremadamente hambrienta. ¿Por qué hay gente que no desayuna al salir de excursión? Al final, después de tanto oír lo hambrientos que estaban, hasta a mí me han contagiado el hambre.


Otro aspecto destacable del viaje ha sido que hemos pasado al lado de una planta de purín, que es un abono que se realiza a base de detritos del ganado. Su olor es difícil de olvidar. Pero lo más gracioso ha sido cuando uno de los miembros de la excursión ha empezado a poner en duda si el olor procedía de fuera del coche o no. El chiste no estaba del todo exento de un cierto mal gusto, pero hay que reconocer que ha sido muy efectivo en orden a provocar la risa.

domingo, septiembre 18, 2016

Disfrutad mirando

Hoy mi blog va a ser visual, con varias interesantes imágenes. A veces me gusta hablar con la palabra, a veces con lo que se ve.



viernes, septiembre 16, 2016

Elegía por el padre Amorth


El padre Amorth no era un exorcista más. Cumplió un papel verdaderamente asignado por Dios: la de ser un faro para el resto de exorcistas. No sólo se convirtió en maestro de estos, sino que también ejerció la función de ser la voz de este ministerio. Su voz fuerte, vigorosa, habló a millones de personas acerca de la acción del demonio. Solamente él,  una sola persona, logró revitalizar el ministerio en toda una nación y después su influencia alcanzó a todas partes en la Iglesia. El medio para lograr esto fue simplemente contar lo que había visto.

Yo lo conocí en 1995, realizando mi licenciatura en Teología. acerca del exorcismo. Cuando él estaba en el mejor momento de su fuerza y energía. La gente esperaba en la sala de al lado aguardando su turno para ser recibido. Sus puertas estuvieron abiertas para mí como para todos los sacerdotes. Sin misterios ni grandilocuencias. Pude ver su trabajo y su sencillez. Pude preguntarle lo que deseé.

La última vez que le vi fue en 2012, realizando mi doctorado en Teología, también acerca del exorcismo. Su carácter no había cambiado. Tan cercano a los noventa años y seguía exorcizando.

Ahora ya descansa de sus muchos combates con el demonio.

jueves, septiembre 15, 2016

La sociedad del futuro, hacia donde vamos


Hay varias naciones que están experimentando un sostenido crecimiento económico. Pero hay un proceso que parece cada vez más claro: el crecimiento económico no está generando el empleo que se esperaría. El índice de crecimiento del PIB se está mostrando incapaz de asumir la masa de desempleados. Hay que tener en cuenta que cada vez se necesita menos mano de obra para hacer cualquier cosa. Dado que la mano de obra es la partida donde una empresa se juega la competitividad respecto a los adversarios, es en respecto a esa partida donde se está investigando más, donde se hacen mayores innovaciones.

Y ese esfuerzo está resultando muy exitoso. Estamos siendo más exitosos en reducir la mano de obra necesaria en cualquier proceso que en producir empleo a base de crecimiento económico. Dicho de otra manera, el índice de reducción de mano de obra es superior al índice de creación de empleo por aumento del PIB.

Las consecuencias de este desfase no se le escapan a nadie. Vamos camino de una sociedad en la que una minoría muy pequeña va a ser archifantásticamente rica, rodeada de una pequeña franja intermedia de alrededor de un 10% de profesionales. El resto de la nación serán pobres desempleados sin ninguna expectativa más que vivir de los fondos gubernamentales.


Aconsejo leer Rerum Novarum de León XIII, en esa encíclica se advirtió de forma bien clara que el capital abandonado a sí mismo acabaría esclavizando a la sociedad. Los procesos económicos si no son reconducidos pueden acabar siendo de una crueldad espantosa. La solución no es el comunismo. Ya lo hemos probado unas 200 veces y no ha funcionado ni en el Caribe ni en Indochina, ni con alemanes ni con los mozambiqueños. La solución a estas alturas del siglo XXI es una mezcla de  Rerum Novarum y New Deal.

miércoles, septiembre 14, 2016

El presidente Zapatero o cuando la realidad es la mejor de las ironías


Os aseguro que no pensaba escribir ni una línea sobre Maduro hasta que se montara en algún helicóptero rumbo a Libia o a Corea del Norte. Pero es que hoy he lanzado una carcajada tal cómo no la echaba desde hacía semanas. Qué hartón de reír. Ha sido al leer que Raúl del Pozo escribía que el expresidente Zapatero ha revelado que Nicolás Maduro ve el programa de Tele5 Sálvame.

Era previsible que Maduring no era dado a emplear sus ratos perdidos en visionar documentales de la BBC acerca de la historia de las matemáticas o las reflexiones del experto en Historia Constitucional David Starkley sobre la dinastía de los hannoverianos. Más bien nos lo podíamos imaginar a Maduro repantingado en su sillón, viendo algún programa cultural como La naranja mecánica; o aprendiendo el arte de la política visionando La noche de las bestias (The Purge).

Pero la noticia de Zapataro raya, sin querer, la broma tan genial como ingenua. En este caso, la realidad es la mejor chanza que ni el mejor de los dramaturgos hubiera imaginado: el título del programa. Maduro viendo el programa Sálvame.

martes, septiembre 13, 2016

A Federico Jiménez Losantos, ¿cuándo cenamos?


Me comentan que hoy Federico Jiménez Losantos se ha dirigido a mí de modo despectivo en su programa de radio. No escribiría este post si no fuera porque a Federico le escucha mucha gente.

Su animadversión proviene de cuando escribi una serie de artículos en los que reflexionaba acerca de lo que debía ser una cadena de radio cuyos dueños eran los obispos. En mis artículos no me quise referir para nada a Federico. Mis reflexiones eran acerca de la línea que debe seguir una radio en manos de los sucesores de los apóstoles. Federico reaccionó en el plano personal. Años después llegó a decir (yo lo escuché) que alguien le había dicho que mis artículos se debían a que yo quería un programa en su radio. Se pueden comprobar las fechas, cuando escribí mis artículos, él todavía no tenía una radio. Es fácil decir una cosa que desprestigia a alguien bajo la excusa de se me ha dicho.

Federico quedó retratado. Ante mis razones y argumentos, él se defendió en el plano personal varias veces.

Cuando hace años me dediqué a escribir, tenía dos opciones: dedicarme sólo a altas cuestiones teológicas de tipo teórico o tratar de influir en la sociedad. Influir un poco, porque tengo muy claras las dimensiones de mi pequeña influencia. Google Analytics y Google Trends me ponen siempre los pies en la tierra. Un contador es una herramienta muy fría, pero realista.

Los ataques personales contra uno son el precio que toda persona que influya (aunque sea poco) debe pagar. Eso sí, las conjuras eclesiales siempre son muchísimo más sibilinas que las del mundo. Prefiero recibir mil insultos, a sufrir la consigna de un determinado eclesiástico en un despacho o varios. Consignas que se dan totalmente en secreto, con el encargo encarecido de que se mantenga en la tiniebla el origen de la consigna.


De todo esto está trufada mi vida. Y amo la Iglesia. Porque la Iglesia no es algo humano. Mi amor a los representantes de Dios está por encima de las consignas, de los ostracismos y de los vetos. De mi vida quedará las obras que componen la Biblioteca Forteniana, que es a lo que dedico horas día tras día. El resto de polémicas, dimes y diretes, y pequeños laberintos eclesiásticos sólo me ocupan un momento al escribir mi post de cada día tras la cena.

lunes, septiembre 12, 2016

Qué precisión, qué belleza de colorido, que verismo histórico, es como asomarse a otra época


Hoy he trabajado durante la mañana en mi nuevo libro sobre la Trinidad. Pero la mitad del tiempo se me ha escapado con un problema de numeración de páginas. Ha sido un agujero del que no había manera de salir. En dos lugares del documento, la paginación comenzaba de nuevo.

Me sabía muy bien los trucos de cambios de sección y todo eso. Muchas veces me ha pasado. Pero esta vez el documento no me lo iba a poner fácil. Todo lo que me había servido hasta ahora, en este caso no me funcionaba. (En algunos casos de posesión, también pasan cosas así; como en Word.) Finalmente, tras mirar un cierto número de foros he logrado la solución.


Había que manejar el documento en opción borrador para que se visualizara el cambio de sección que en Word 2007 no se ve en la opción de mostrar símbolos de formato. Era un problema de la versión del programa. El asunto me ha fagocitado una hora entera de creatividad e ingenio.

Después he ido al obispado a enseñar mi Misal de la Virgen María. Se lo he enseñado a las secretarias, al ecónomo, al arquitecto, a la ayudante del arquitecto, a todo el mundo que se ha puesto a tiro. Yo buscaba el elogio, naturalmente.

Lo he hecho para sacerdotes que tienen problemas de visión, me excusaba cándidamente. Falso, buscaba el elogio.

Después de acompañar al arquitecto a ver la nueva capilla del seminario que tiene un estilo de falso neogótico. No porque no fuera realmente neogótica, sino porque todo neogótico es falso. El verdadero neogótico es auténticamente falso. Lo que pasa es que entre el neogótico y las otras opciones (por ejemplo, el neobarroco psicoanalítico o el estilo fábrica de los años 70), me sigo quedando con el falso neogótico.


Y acabo con un enigma para que lo resolvaís mis lectores. Qué episodio histórico representa este óleo. El óleo me encanta. Pero no tengo idea de a quien está representando. Sólo voy a dar una pista: el título del cuadro es Los favoritos del emperador Honorio.

domingo, septiembre 11, 2016

Un feliz oasis en la semana

Hoy he tenido la alegría de la misa mayor de la hermandad de la iglesia de la que soy capellán, la Hermandad del Santísimo Cristo de la Agonía y Nuestra Señora de los Dolores. Los cofrades de esta hermandad sólo me han dado alegrías. Y por eso este día para mí es un día gozoso. Gozo en el que también influye, no lo voy a negar, el que me invitan a un magnífico banquete en un buen restaurante de la ciudad.


Y si a esa alegría añadimos el que tenía a mi lado a dos curas jóvenes bromistas y con buen humor, pues el resultado es que nos lo hemos pasado muy bien. La mala noticia: es que, como todos los años, habré engordado medio kilo. Pero en este caso habrá sido medio kilo de felicidad. Con las risas yo creo que habré quemado por lo menos 300 gramos.

La vida no es sólo oración, también Dios quiere que tengamos buenos momentos. Y hoy ha sido uno de esos. Pero poco dura la alegría en la casa del pobre: mañana mismo me pongo manos a la obra en la labor de perder peso. Cada vez me parezco más en mi aspecto físico a un horrible clérigo del clan Borgia que a las estampas de San Francisco de Asís. Aunque bueno, yo siempre he sido más devoto de Santo Tomás de Aquino.


Abundando más en el tema














No pensaba hoy volver a escribir sobre el tema de mi salida de Religión Digital. Pero es de justicia agradecer las amables palabras que han tenido tanto Francisco José Fernández de la Cigoña como don Jorge González Guadalix hacia mi pobre persona. Ellos dos y sólo ellos dos me han dado una palmada en el hombro. Lo recordaré con gratitud.

Por un interés lógico, he leído los comentarios de algunas personas acerca de este hecho. Algunos de esos comentaristas construían castillos en el aire con los cuatro datos que saben. Uno afirmaba que me había salido, únicamente porque se había quitado mi blog de la página principal de Religión Digital. El pobre no sabe que yo llamé por teléfono a Vidal para que sacara mi blog de su portal el mismo día que apareció la gravísima acusación de que mi obispo había roto la comunión con el arzobispo. Después, el comentarista se enteró del hecho mucho después, unió los datos y comenzó a escribir contra mí. Pero, claro, no sabía todo. Éste es un buen ejemplo de cómo se pueden hacer juicios sin saber todos los datos.

Otras personas no aceptan que yo me quedara con la intención de hacer bien en esa web, de contrarrestar. Pero ellos no tienen los datos de visitas a mi blog mientras estaba allí. Así que tampoco pueden saber si contrarresté o no. Al menos yo, sí que tenía una clave para Google Analytics y tenía más datos para tomar una decisión.

Tampoco parece convencerles la afirmación de que yo me quedé porque en conciencia creía que hacía más bien permaneciendo que marchándome. Pero no es ante ellos ante los que me tengo que defender. Medité el asunto muy detenidamente, muchas veces, e hice lo que creía que debía hacer.


En el campo del dogma, la verdad es una. Pero en el campo de las acciones opinables algunas personas parecen no aceptar que alguien obre de un modo que no concuerde con lo que ellos piensan. Lo triste es ver como individuos que se dicen seguidores de Jesús, atacan con inquina y acritud a los pastores que no concuerdan con sus ideas y gustos. Se olvidan de que todos tendremos que dar cuentas de nuestras palabras.

viernes, septiembre 09, 2016

Religión Digital: Bellísimo sello de lacre que viene como anillo al dedo al tema


Cuando saqué mi blog de Religión Digital, no tengo la menor duda de que su director, José Manuel Vidal, hubiera deseado una salida silenciosa. Le hubiera parecido muy elegante que me marchara de puntillas.

Pero Vidal que siempre está hablando de transparencia, no sé por qué le tiene que sentar mal que pongamos sobre la mesa las razones de mi salida. La transparencia es para todo, también para decir bien claramente que Religión Digital es la voz de la Anti-Iglesia. No es una voz objetiva. Es un portal de propaganda subrepticia.

¿Vidal quiere que hablemos de hipocresía? Pues en ningún lugar encontraremos un uso más taimado de las noticias que en ese portal. Escribo esto desde la más total serenidad.


Desde la transparencia, ¿cómo es posible que grupos católicos estén financiando la Anti-Iglesia, la disidencia contra los obispos, la herejía contra el Magisterio? Algunos (podría decir sus nombres  uno por uno) nos han querido acostumbrar a estos chanchullos indignos. Pero Cristo no era así. Sí o no. Crees o no crees. Estás dentro de la Iglesia o fuera. Lo que no vale es acostumbrar a millones de católicos al cultivo de la ambigüedad, a la promoción de lo que no se debe promocionar. 

Una palabra de algunas personas, sólo de algunas, y Religión Digital vería tambalearse su negocio. Porque es un negocio. Porque están negociando con la reputación de la Esposa de Cristo. Yo mi parte ya la he hecho denunciando esa web ante el pueblo cristiano. Mi conciencia ya está tranquila. Más alto no he podido clamar.

Más sobre uno de mis temas favoritos


En la catedral de San Patricio, se celebran entre 15 y 18 misas cada día, y 150 bodas al año. Se encienden más de un millón de velas al año en ella. Tiene 21 altares. Ocho arzobispos descansan en su cripta. Es visitada por cinco millones de personas al año. Caben 2400 personas sentadas.

El nombre completo de la catedral de San Basilio en Moscú es Catedral de la protección de la Santísima Teotokos sobre el Moat. Durante el reinado de Stalin, se consideró demolerla para facilitar los desfiles en la Plaza Roja.


En unos pilares de la catedral de Durham se pueden ver fósiles incrustados en la piedra. La catedral gótica que ocupa más superficie en todo el mundo es la de Sevilla.

La foto que he puesto es la de una réplica del Santo Sepulcro en la iglesia de un monasterio ruso. Preciosa idea la de imaginar que uno entra en el lugar de la Resurrección.

miércoles, septiembre 07, 2016

Claustros, claustros, claustros


Mi buen amigo mosén Juan Jesús Barco, compañero de diócesis, me comenta que la exposición tiene el inconveniente de que los canónigos no pueden usar el coro para sus rezos. Tiene razón. Si por mí fuera, las catedrales quedarían expurgadas de todo elemento adherido en los últimos cuarenta años dejándolas en su pureza original. Sólo dejaría algo moderno si de verdad ha supuesto una mejora para el templo; casos hay en que es así; bien pocos, por cierto.

Con lo cual, yo colocaría las exposiciones siempre en las distintas salas del complejo catedralicio, sólo en ellas. Incluso el claustro, cuando se usa como lugar para exponer algo, queda totalmente desfigurado. En un claustro no debe haber ni una sola maceta.

Si eso considero del claustro, mucho más pienso que el lugar sagrado del templo todavía menos conviene usarlo como lugar expositivo de lo que sea: aunque sea una exposición acerca de los mártires o de las virtudes del obispo reinante.

Cuando entro en una catedral casi desierta, sin otra luz que la natural, en la que reina un silencio perfecto, me entran grandísimas ganas de orar. Pero, es curioso, con los carteles las ganas se me van.

¿Cómo conciliar la catedral como lugar visitable y como lugar de oración? Ya lo he explicado en otros posts con más largura. La mitad de la catedral hasta la cabecera, debe usarse sólo para la oración. La catedral desde la mitad hasta el pórtico de entrada puede ser visitada por todos.

Para mantener esa división y hacerla atractiva (y no odiosa) hay que cobrar una mínima cantidad a los turistas, para así poder mantener un servicio de orden que discierna quien viene a una cosa o a otra. Ese mínimo dinero que se cobra a los turistas (pueden ser 50 céntimos) sirve para que los guías puedan dar una explicación que sea un sermón: un sermón acerca de la catedral como sermón en piedra. Los guías pueden explicar el por qué de esa división. La gente lo entendería. Y esos guías (hombres de fe, no meros empleados) podrían explicar con maquetas y dibujos lo que no pueden ver por estar en un lugar de oración.

Si no se hace esto, la división bifuncional de la catedral, los templos quedan condenados a ser lugares hollados sin respeto, donde ni se ora ni ya se puede orar. Unas pocas celebraciones litúrgicas no rescatan a nuestras catedrales de este destino museístico.

martes, septiembre 06, 2016

Nuestro viaje a Sigüenza II


Para mí entrar en la catedral fue toda una experiencia estética e histórica. Si la ciudad se había conservado esplendorosamente petrificada en la Edad Media, su catedral era una verdadera burbuja anclada en el tiempo.

El guía hizo muy bien su trabajo, es un profesional. La exposición estaba muy bien organizada. Incluso el cabildo, aunque no lo vi, era excelente. Lo noté como Dart Vader notó que se acercaba Luke en El Retorno del Jedi.

Lo peor de toda la catedral era, ¡paradójicamente!, el retablo del ábside. Justo lo que debía haber sido la parte más noble. Pero eso debió ser culpa de alguna voluntad episcopal del siglo XVIII. Ese retablo es muy deficiente en medio de un templo sobresaliente. Pero teniendo ya varios siglos mucho me temo que va haber que tragar con él hasta el Juicio Final.

El claustro es impresionante. Si yo tuviera uno así en Alcalá, estaría paseando por él todos los días. Citaría allí a la gente que me viene a ver para hablar. Rezaría en él las horas canónicas. He sentido envidia, envidia de la mala, al ver un claustro así. Pero si el claustro era bueno, qué se puede decir del coro. El coro, ¡qué coro!: magnífico y situado en su lugar original, en medio de la nave central. Era facilísimo imaginar a los 84 miembros del capítulo rezar allí devotamente, en invierno, arrebujados en sus capas, en medio de una pequeña ciudad devota de 5000 habitantes.


Y con lo bueno que era el coro, más buena fue la comida en un mesón. Pero ésa es otra historia.

lunes, septiembre 05, 2016

Nuestro viaje a Sigüenza II


Siempre he dicho que escribo mis post después de la cena con una cierta prisa y que no me gusta repasar. Pero ayer me llevé la palma hablando de mi viaje. Porque no sé por qué extraños caminos de mi mente una vez llamé a la ciudad "Sigüenza", otra "Segovia" y una tercera "Sagunto". Os aseguro que no fue intencional. Del mismo modo que, por alguna extraña razón, cada vez que voy a usar la palabra “artesonado”, a mi mente siempre viene la palabra “encofrado” haciéndome difícil recordar la palabra correcta.

Aparcamos delante del castillo de la ciudad. ¡Eso sí que es un castillo comme il faut! Una vez que ves esa fortaleza, los de otros países te parecen castillos de Disneylandia. Si alguna vez me tengo que defender con dos mil fieles en un castillo de las hordas del Nuevo Orden, ya me pido ese baluarte.

Admirados ante esa mole recia, sobria y guerrera, enfilamos hacia la catedral. Allí me encontré con un querido antiguo feligrés de mi segunda parroquia, Zulema. Después me encontré en la catedra con el penitenciario que fue compañero mío del servicio militar. Finalmente, me saludó alguna lectora mía que también era de allí.

Bueno, mañana seguiré hablando de la catedral. Pero hoy quiero mencionar que jamás pensé que mi Carta a Maduro tuviera tanta repercusión. Sólo en mi blog la leyeron más de 65.000 personas. Dado que se replicó en varios medios venezolanos, al final, sí que entra de lo posible que el presidente venezolano la haya leído.

Otra curiosidad de la que me he enterado hoy: Por alguna extraña razón el séptimo país donde más se ha leído este blog, desde su creación es ¡Alemania! con 106.000 visitas. Y más extraño todavía, el décimo país con 46.000 visitas es Rusia.

Podía haber pensado que era cualquier país de habla española, pero no esos dos. No tengo ni idea de cuál puede ser la razón. España es donde más lectores tengo en este blog, con un millón y medio de visitas desde el 2010 que fue cuando comenzó el contador de Google a contabilizar. Bueno, mañana seguiré con nuestro viaje.

Nuestro precioso viaje a Sigüenza I


Hoy me lo he pasado muy bien. Tenía el día libre hasta la misa de las 7:00 de la tarde, así que con dos amigos nos hemos ido a Sigüenza, que está a una hora y quince minutos de Alcalá.

Lo primera condición para hacer un viaje feliz es no madrugar. Este punto suele ser pasado por alto por la mayor parte de los viajeros inconscientes de lo importante que es comenzar feliz y bien descansado un viaje.

Se barajaron distintas hora para la partida. Amparado por una falsa caridad hacia los demás, impuse (eso sí, apoyado por la fuerza de la razón) que la mejor hora eran las diez.

La segunda condición para viajar feliz es un buen desayuno, un desayuno reparador de los naturales desgastes que tiene la larga noche. El desayuno parco es propio de calvinistas. Ya dije en otro post que yo sigo el refrán de desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un cardenal, como un gran cardenal renacentista.

Maduro, que es un presidente que se preocupa por la salud de sus venezolanos, está haciendo un ambicioso experimento para acabar con la gordura nacional. Pero no lo hace por ninguna otra razón que no sea vuestra salud. He oído que el próximo mes tiene pensado sustituir la crema de cacao típica del desayuno por crema de mono. A veces pienso que no me iría mal a mí un poco de su régimen. Pero, como me dijo el cardenal Wolsey: No te preocupes, Fortea, después de los cuarenta todo hombre sano y feliz tiende a ganar unos kilos. Los delgados o están enfermos o tienen problemas conyugales.

Pero sigamos con el viaje. Tras la partida, los tres (una cuarta persona, al final, no pudo venir) comenzamos a hacer kilómetros con el run-rún de los salmos de las horas canónicas. El coche se transformó en una capilla con ruedas. Y no habíamos acabado casi de escuchar al rey David, a su hijo Salomón, a San Pedro y a San León Magno cuando ya estábamos casi llegando a la ciudad medieval de Sagunto. A la polaca del asiento de atrás le dio tiempo de sobra para rezar cuatro o cinco coronillas de la misericordia.


Aparcamos delante del impresionante castillo. Pero esa será una formidable historia épica que contaré mañana. Una historia en la que hay canónigos y cocineros.

sábado, septiembre 03, 2016

Lluis Companys, luz y faro de no se sabe qué


Siempre he afirmado que el nacionalismo se puede defender dentro de la democracia. Digo esto de antemano porque las palabras mías que van a seguir a algunos les parecerán, falsamente, que son antinacionalistas. Yo, en eso, como sacerdote, ni entro ni salgo.

Cuando los partidos nacionalistas catalanes organizaron un homenaje a Lluis Companys el pasado 15 de octubre (se acerca, por tanto, el siguiente aniversario), me parece que no sabían muy bien quién era este turbio personaje que nunca fue nacionalista y que fue el responsable de la muerte de miles de catalanes.

No voy aquí a contar su vida, documentadísima hasta el detalle y que hace totalmente imposible su defensa. Simplemente me limitaré a decir que, en unos juicios como los de Nuremberg, hubiera sido ahorcado por crímenes contra la Humanidad. Lo digo con verdadero conocimiento de causa de los procesos de Nuremberg.

Se le acusa de no haber hecho nada para evitar, por ejemplo, la muerte y tortura de cientos de sacerdotes catalanes. Pero basta escuchar su discurso titulado Concentración de fuerzas republicanas de izquierda para darse cuenta de su apoyo sin fisuras a ese exterminio religioso.


Así que la próxima vez que se planteen un acto público en relación a Companys, sugiero que sea para colocar debajo de su estatua una sola palabra rotunda en letras de acero inoxidable: perdonadme.

jueves, septiembre 01, 2016

Carta a Maduro: líneas ante el inevitable desmoronamiento


Estimado señor Maduro:

La marcha de hoy en Venezuela no es una marcha política. Es la marcha de la dignidad, de la honradez, de la decencia de un Pueblo que ha sido ultrajado, engañado, machacado y encadenado.

Salga al balcón y mire al horizonte, hacia la marcha. Toda la gente digna está contra usted. Ha logrado unir al país, señor presidente. Por fin lo ha logrado, pero contra usted.

Evidentemente, no apelo a su decencia, señor Presidente. Sólo me queda apelar a su más básico y elemental sentido de supervivencia. Si se obceca en enrocarse, las cosas se le van a ir de las manos del peor modo posible. No hace falta ser muy inteligente, como usted, señor presidente, para darse cuenta de lo peligroso que es vivir en una nación donde todo el mundo está desesperado, hasta los carceleros.

La desesperación tiene un límite y usted lo va a comprobar muy pronto. La única duda que todos tenemos es cuál es el precio que va a hacer pagar a ese pueblo.

Esta marcha hubiera sido imposible hace un año. Con su régimen de libertades, hubiera sido irrealizable. Pero ahora se enfrenta a una masa incontenible de millones de desesperados. ¿Se da cuenta de que intenta contener lo incontenible?

El día de hoy será largo, el más largo de su presidencia. En teoría, los presidentes se dedican a gobernar. Usted, a partir de ahora, se va a dedicar a contener a las masas. Va a vivir el día de hoy como una batalla. Triste presidencia la de aquél que batalla contra su pueblo. Quizá la única guerra que no se puede ganar.

No le quito más tiempo, porque hoy va a tener mucho trabajo. No sé lo que va a pasar hoy. Tampoco usted sabe si dentro de un año se acostará en la cama de su dormitorio o en el lecho de una prisión a la espera de ser juzgado por jueces imparciales.

Hoy todo conspira en su contra, señor Maduro. Hoy, hasta la mirada de los carceleros es más torva. Por primera vez en su mandato, mira al rostro de los pretorianos tratando de interpretar la frialdad de sus gestos.

Suyo afectísimo.
Padre Fortea

Un mundo que ya no existe

Aquí siempre os he participado mis aficiones, lecturas e intereses. Una cosa apasionante que siempre me admira es la pintura del Imperio Romano, porque esas pinturas son una ventana abierta a escenas cotidianas de ese mundo ya perdido. Las pinturas de otras civilizaciones, a veces, no son tales ventanas, no son reflejo realista de esos mundos. 

Los aztecas, los mayas, los persas o la civilización minoica no nos han dejado pinturas como las romanas. Sino que sus pinturas son más conceptuales o más ornamentales. Sea dicho de paso, de los mejores momentos de mi vida que guardo en mi recuerdo, están mis visitas a las ruinas mayas y aztecas en mis conferencias. Especialmente me impresionó la primera vez que vi la ciudad ceremonial de Teotihuacán.

Dentro de la pintura romana, resulta muy interesante el reflejo que en ella quedó de la arquitectura. ¿Cómo vieron los romanos sus propias ciudades, sus propios puertos?  No tenemos fotos, pero sí sus frescos. Hoy os participo algunas de esas pinturas. Os aseguro que he pasado momentos muy entretenidos analizándolas.











miércoles, agosto 31, 2016

Acabando mi próximo libro y pensando en el próximo


He seguido leyendo estos días acerca de la historia personal del arzobispo Baldwin, también acerca de cómo se hacían los nombramientos de obispos en Inglaterra durante la Edad Media. Es un tema apasionante.

Qué película tan formidable sería contar la historia de Becket con una fidelidad perfecta de trajes, liturgias e interior de iglesias. Contar la historia con detalle, sin necesidad de aventuras ni historias paralelas inútiles, sólo lo que ocurrió con toda minuciosidad, deleitándose en todas las cuestiones legales y eclesiásticas.

Pero los productores y los directores piensan que una película debe ser sencilla y con una cierta dosis de aventuras, a ser posible de combates físicos. Se tiene la idea de que el público es poco inteligente y todo lo que vaya más alla de una pelea con espadas va a aburrir.

Si Dios me concede salud y tiempo, espero escribir un artículo de veinte o treinta páginas acerca de cómo era la vida ordinaria de un obispo inglés del siglo XIII. Ahora tengo que acabar el libro en el que estoy inmerso, el de la Trinidad. Que espero que esté acabado antes del domingo.


La razón de escribir un largo artículo sobre el tema que he dicho es porque así tendría un libro sobre cómo era la vida eclesiástica en La catedral de San Agustín ambientada en el siglo V, tengo otro sobre un nuevo concepto de catedral para el siglo XXI, La Catedral de San Abán. Desde que acabé el libro de San Agustín, pensé que sería interesante completar el ciclo con un libro sobre la vida catedralicia en un punto intermedio entre ambas.